“Córdoba Podemos”, un añejo ron de doce años *

11155062_10153193477408788_1896051184654190906_o Finalmente, como un fino ron, pasaron 12 años para poder degustar el sabor de tener un candidato propio que represente en Córdoba la impronta transformadora que el Kirchnerismo ha impuesto en el vasto territorio nacional.

La decisión de Acastello, bendición del Gobierno Nacional mediante, de dar la disputa por la gobernación de Córdoba sin repetir alianzas cuestionadas por muchos sectores del Kirchnerismo cordobés y que a la fecha le ha impedido mostrar alguna posición de poder en el ámbito provincial, establece un antes y un después e inaugura -como exageradamente la calificaron algunos observadores- una etapa histórica.

Obviamente que la candidatura de Acastello no termina de ahuyentar las desconfianzas de los que tienen llagado el paladar de tanto deglutir sapos ya que como hombre del PJ no ha dado ese paso sin previamente haber agotado de mil formas y caminos, las posibilidades de algún arreglo que le permitiera competir en la interna o integrar una formula pejotista. Finalmente hay quienes dudan respecto del grado de participación que DLS haya tenido en esta decisión y de los compromisos asumidos con él como consecuencia de un cierre de las internas que dejó muchos heridos.

Pero todo esto sería un dato menor habida cuenta de que lo distintivo del Kirchnerismo ha sido construir su fuerza política sobre la base del PJ sin descartar a ninguno que, por menos convencido del derrotero del Gobierno Nacional o aun enfrentados, le suman su aporte de votos por ese reflejo de ubicarse por donde pasa el eje del poder. Sobran los ejemplos de caudillos provinciales o referentes locales que adhieren incondicionalmente, seguramente por los buenos negocios políticos que hacen en función de ese posicionamiento, pero que dejan muchas dudas a la hora de manifestar su convicción por las políticas locales o internacionales del gobierno nacional. Para muestra basta recordar aquel episodio que involucró nada menos que a Capitanich, cuando como gobernador del Chaco, tuvo un “desliz ideológico”firmando un acuerdo con el comando sur de los EEUU para instalar un “Centro de Observaciones y Almacenamiento” en su territorio y que finalmente fue abortado por la propia presidenta.

Esta linea de construcción política, ha concluido en córdoba en casi todas las elecciones desde el 2003 hasta la fecha con negociaciones con el PJ y sin ninguna intención de construir una fuerza propia. En el 2011 a pocos días de ganar DLS holgadamente la provincia el PJ bajó su lista de diputados nacionales y triunfó el Kirchnerismo que no había presentado batalla para la gobernación. La única esperanza -luego frustrada- para finalmente afirmar un espacio K en la provincia la constituyó en 2013 el armado para las elecciones legislativas de la lista encabezada por la ex Rectora de la U.N.C. Carolina Scotto, que instaló un respetable piso del 15% para empezar a pensar en la posibilidad de pelear en algún momento la provincia.

La inexplicable renuncia de la flamante legisladora y referente de un vasto espacio del universo K, sumió en la incertidumbre y la dispersión a todos los adherentes al proyecto y cada agrupación en este tiempo consolidó su estilo de “cada uno con su padrino y cada uno con su negocio”. Son varios los que ahora tienen que desandar camino recorrido y deshacer acuerdos a distinto nivel con el PJ.

En ese sentido en la reunión que el entronizado candidato por el Kirchnerismo llevó a cabo el lunes pasado en un hotel de la Capital Provincial, con los principales referentes del espacio, dejó en claro que tiene todo el apoyo de CFK, que él va a resolver en Córdoba y que no quiere que nadie haga el camino hasta Buenos Aires a buscar recomendaciones ni padrinos. Como manda el peronismo, el líder conduce y todos se disciplinan. La segunda cosa que dejó en claro es que el FPV no alcanza para pelear con éxito la provincia y que es necesario convocar a otros sectores para integrar una alianza más amplia en el marco de lo que denominó “Córdoba Podemos”.

El club Hindú fue el escenario de lanzamiento de la propuesta en el marco de la convocatoria a varios miles de militantes con la consigna de cubrir cada metro de territorio llevando la idea del cambio, de la mano del espejo del vigoroso crecimiento y excelente gestión de Villa María.

No es ajena a la irrupción de esta posibilidad la afirmación del marco ideológico del proyecto nacional, que de la mano – mejor dicho de la palabra- de la propia presidenta y de la acción de gobierno, ha demarcado a todos, poniendo en caja a algunos “distraídos”, los límites para estar adentro o estar afuera, dibujando lo que algunos llamaron una “carta de navegación”.

Hubo que esperar, apelar a la paciencia, calmar ansiedades; como un buen Ron añejo recién después de 12 años el Kirchnerismo puede degustar en la provincia el sabor de tener una alternativa propia y motivos autóctonos para entusiasmarse y militar sin retaceos.-

Alberto Hernández

*Escrito para “La Idea” de Cruz del Eje y autorizada su reproducción por sus editores

Acerca de Alberto Hernández

Militante popular. Ex dirigente político y sindical, ex concejal de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodista y escritor grado 4 en la escala Mercalli. Sueño con un mundo sin guerras, sin explotados ni explotadores donde el hombre no sea lobo del hombre.
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