Dialéctica de la unidad

El sábado 4 de marzo el predio de A.C.I.C., en barrio Jardín de la ciudad de Córdoba, reunió a novecientas personas para debatir horizontalmente sobre la unidad del movimiento nacional y popular de la provincia. Fue el segundo plenario con esa intención. En ambos se pusieron de manifiesto al menos dos cosas: la necesidad de superar la fragmentación orgánica construyendo la unidad más amplia tanto para resistir las políticas de ajuste nacionales y provinciales como para construir una opción política en Córdoba y el convencimiento de que una construcción política genuina debía asentarse en el protagonismo y la participación democrática a la ho

Plenarionacypop
ra de la toma de decisiones.

En las discusiones del plenario y las resoluciones de algunas comisiones se evidenció este debate. “Cristina conducción” reclamaron muchos. La mayoría dijo: “Cristina conduce pero en Córdoba, construimos nosotros y para las elecciones de este año habrá PASO, nadie nos va a poner candidatos desde Buenos Aires”.

El primer punto del Acta de Compromiso aprobada en el II Plenario, deja expresa la intención de transitar la búsqueda de caminos colectivos que nos lleven a construir la más amplia unidad de los sectores nacionales y populares de Córdoba, tanto en el plano electoral para las elecciones legislativas del corriente año como en el plano organizativo…”. Si ese es el objetivo, “Cristina conducción” es una consigna que achica el frente porque deja afuera a los sectores no Kirchneristas y paradójicamente,

contradice a la propia Cristina que está abogando por una unidad más amplia – el Frente Ciudadano -de la cual se concibe parte y protagonista principal pero no excluyente.

Esta discusión también se dio en torno a la convocatoria de la C.G.T. del 7 de marzo. Como si no hubieran vivido los 90 o los años duros de la dictadura, los popes sindicales, gerentes defensores de intereses corporativos o personales, lejanos a la realidad de los trabajadores, los gordos en la jerga popular, necesitaron más de un año para comprobar que las políticas del gobierno iban a arrasar con los derechos y el nivel de vida del 80 % de la población. Dialogaron, pactaron, recibieron algunos dinerillos, ignoraron la desesperante situación de los cientos de miles de trabajadores que en tan poco tiempo cayeron en el desempleo y la pobreza. Al final con los bancarios y los docentes como vanguardia y ya sin margen convocaron a movilizarse. Por fin había llegado la ocasión de ocupar la calle y mostrar masivamente el descontento. Y aquí otra vez la miopía política. Algunos referentes K, entre los que se encontraron Hebe de Bonafini y Luis D’Elía y otros cientos de Kirchneristas comenzaron una campaña en las redes sociales para sabotear la convocatoria y medir fuerzas con la C.G.T. convocando a apoyar a Cristina a Comodoro Py. Y otra vez Cristina mostró que mira mucho más allá que los sicristinistas y llamó a acompañar a los trabajadores.

¿Como se construye la unidad para derrotar este proyecto que nos devuelve a los años oscuros de la dictadura? La primera cuestión a reconocer es el carácter contradictorio del proceso de unidad. ¿hubiera sido posible una convocatoria como la del 7 de marzo, si no la convoca la C.G.T. aun con su impresentable triunvirato de Secretarios Generales? ¿Hay alguna organización o referente que pueda convocar a parar el país si no es la C.G.T.? El 7 de marzo fue la mayor expresión de unidad y lucha contra este gobierno y fue más importante por la cantidad de gente movilizada que por el apriete a los dirigentes cegetistas. Pero el apriete había que hacerlo y para eso había que estar ahí y no en Comodoro Py.

En la calle contra las políticas de ajuste, coincidió el variopinto universo opositor, menos los que le tienen miedo a las masas movilizadas como el Frente Renovador y su referente Sergio Massa al que nadie vio. Hasta la Organización de Trabajadores Radicales participó contradiciendo a su propio partido. En Córdoba se lo vio al Legislador Ricardo Visani del Movimiento Evita y a Ilda Bustos Secretaria General del Gremio Gráfico e integrante de la Corriente Federal de Trabajadores, ambos del bloque de Unión por Córdoba, sin contar que la conducción de la C.G.T. local también milita en el partido del gobierno que tiene fuertes acuerdos con el gobierno nacional y no pierde ocasión de exponer su antikirchnerismo. Contradicciones a diestra y siniestra, en sentido horizontal y vertical pero juntos en la calle a la hora de pelear contra las políticas neoliberales.

En uno de los tantos corrillos del II Plenario de la Militancia Nacional y Popular, dos titulares de los partidos que integran el Frente Para la Victoria de Córdoba preguntaban a otro plenarista: ¿Que pasa si Cristina señala un candidato para Córdoba?. La respuesta fue: Que se proponga y se decida en las PASO. Lo que tenemos que garantizar es que todos jueguen dentro del espacio y que gane luego el que tenga mayor apoyo popular. Que vengan todos los que tengan aspiraciones y se sientan consustanciados con el programa de unidad que aprobamos y que deberán llevar adelante respaldados y exigidos por la organización y movilización popular. En el viaje se acomodarán los melones, sobre todo si se piensa en el 2019.

Por ahora los mayores y más efectivos niveles de unidad se consiguen en la calle, en la movilización, en el conflicto, en la lucha contra las políticas de ajuste; y la próxima meta para canalizar la bronca es el Paro General que debiera ser contundente a tenor de los reclamos que se expresan por doquier. ¿Como cristalizará esto en política? Es difícil saberlo, pero sí debería estar claro que la hora requiere sumar voluntades para parar el desquicio neoliberal y retomar el camino iniciado por Néstor Kirchner en el 2003. En esa perspectiva no caben los análisis de saliva.

Es absolutamente imprescindible saber diferenciar la contradicción principal de las secundarias que se expresan en el seno del pueblo”, sentenció Mao Tse Tung en su libro Rojo.

Cristina, la máxima referente que construyó el movimiento popular en la última década y la única capaz de convocar a cientos de miles, es al parecer la que más clara tiene esta cuestión.

Alberto Hernández

Para La Idea de Cruz del Eje

Marzo 2017

Acerca de Alberto Hernández

Militante popular. Ex dirigente político y sindical, ex concejal de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodista y escritor grado 4 en la escala Mercalli. Sueño con un mundo sin guerras, sin explotados ni explotadores donde el hombre no sea lobo del hombre.
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