Argentina. Luis Bazán de nuevo al ruedo sindical de Córdoba

“…tratar de tributar a la construcción de una propuesta amplia y flexible tácticamente, que en primera instancia atienda la urgencia, es decir que vuelva a instalar en la disputa económica, política y social al movimiento obrero, como una fuerza que tenga protagonismo y no como ahora, cuyo rol es intrascendente o no existe. Esa es la primera urgencia. si estamos hablando de que las únicas opciones que se presentan en Córdoba son proyectos reaccionarios, es imprescindible que el movimiento obrero este en condiciones de defenderse, de lo contrario, van a arrasar con los derechos de los trabajadores”

Desde aquellos años cuando el clarín de retirada sonaba para el milenio pasado y el milenio presente daba sus primero pasos en forma de drama, cuando el SIPOS luchaba estoicamente contra la privatización del servicio de agua y saneamiento de la provincia, no volvimos a contabilizar ninguna aparición publica de Luis “el Negro” Bazán. Protagonista insoslayable de esa lucha y de un tipo de sindicalismo que escasea hoy, la noticia de su vuelta a los primeros planos sindicales y como flamante secretario General de SIVIALCO – renaciendo como el Ave Fénix -no pasó desapercibida en el ambiente sindical de Córdoba. Con el Negro es sabido que la charla no se limita a repasar las conquistas sindicales, los salarios y las condiciones de trabajo, para él la militancia sindical tiene sentido en tanto es parte de una lucha por una sociedad mejor y por lo tanto está imbricada estrechamente con la política. la ideología y el rumbo civilizatorio de la humanidad, con el que va atada la suerte o la desgracia de los trabajadores. Con el título de sociólogo que alcanzó hace unos años, consolidó sus ideas y le dio mayor sustento a su formación adquirida en años de militancia.

Nos encontramos por la mañana en el edificio de la Dirección Provincial de Vialidad en su reducto de la oficina de compras de la repartición. Allí le encomendó a un compañero que no lo molestaran porque le estaban haciendo un reportaje, preparó el mate y armó su pipa que pitaba entre cimarrón y cimarrón, como diría Fierro. Después de ponernos al tanto de las cosas pasadas en tantos años sin vernos comenzó a repasar desde la infancia su vida personal recorriendo en detalle su historia de origen proletario, su lucha y sus convicciones hasta esta vuelta al protagonismo sindical de hoy.

–Yo provengo de Chepes – comienza como saboreando cada palabra y cada recuerdo- un pueblo pequeño de la zona de los llanos de la Rioja – y su acento, aunque acordobesado, lo denuncia — nací en el seno de una familia migrante, de Córdoba mi padre ferroviario y de Santa Fe mi madre, ama de casa, de familia relativamente acomodada. Esa relación no fue aceptada por la familia y debieron huir a un lugar donde pudieran realizar su pareja. Chepes era un pueblo pequeñísimo que recién empezaba. Tuvieron once hijos, nueve vivos. Quedé huérfano a los once años por muerte de mi madre, así que nos construimos como familia alrededor del viejo que se hizo cargo, nos contuvo y nos guió como pudo. En 1973, terminé el secundario y vine a Córdoba a mediados del ‘74 trabajando ya en el ferrocarril por el derecho que establecía el convenio colectivo de que los hijos podían rendir y empecé en el área de coches motores de Alta Córdoba como peón. Luego fui ayudante, medio oficial electricista hasta que me eligieron miembro de la comisión interna de coche motores y cuando viene el golpe del ‘76 nos echan a todos. Entonces vino un período de trabajo clandestino, ya que estaba encuadrado en la ley de seguridad nacional como subversivo, lo que me llevó a desempeñarme como basurero en la empresa Venturino y Asociados. Ahí estuve un año con un salario bastante bueno, teniendo en cuenta de que era el único lugar donde no te pedían certificado de buena conducta. Hice una pequeña pero importante experiencia gremial, porque organizamos clandestinamente una resistencia por la demora en el pago. Fue un conflicto que tuvo mucha tensión y obligamos a la patronal a que le pagaran ese día a los trabajadores pero tuve que renunciar y salir huyendo. Luego trabajé en Finanford, la financiera de Ford, en el área de otorgamiento de los préstamos, era un trabajo bien pago porque era de las primeras experiencias de tercerizaciones en las prestaciones laborales. Nosotros no teníamos relación de dependencia. Pagaban según el trabajo que hacíamos, por la magnitud de los créditos que gestionábamos, porque investigábamos la información de los clientes. Fue una experiencia interesante para ver como era el mundo que emergía ya de la especulación financiera, de los intereses, la maniobra de los créditos usureros, etc. y me sirvió para ir comprendiendo un aspecto de esa realidad que se venía dura y de ahí quedó la ley de entidades financieras que rige hasta hoy, la famosa ley de Martínez de Hoz. Luego fui docente en al ámbito del Consejo de Protección al menor , yo era maestro, trabaje un tiempo en el internado donde iban los menores que tenían problemas con la ley o el abandono familiar. Lo dejé por decisión personal porque entendía que no había ninguna posibilidad de ejercer la docencia, porque era más bien un preceptorado de control y represión a los niños y los docentes. Había mucha exigencia de autoritarismo, reglas muy rigurosas que no eran compatibles con el ejercicio docente, por eso me fui.

En síntesis conociste de cerca y en carne propia, varios aspectos que caracterizaron a la dictadura del 76, la persecución sindical, la explotación laboral, el autoritarismo, y los manejos financieros que fueron los que le pusieron el sello a la nueva etapa neoliberal que se abría. Y cuando comenzó tu ciclo en Obras Sanitarias?

–En 1980 ingrese a la nueva Dirección Provincial de Obras Sanitarias, creada por la transferencia compulsiva del régimen militar, de los servicios de Obras sanitarias de la Nación a las provincias como mecanismo de desmembramiento de esa empresa, que era modelo en Latinoamérica. Se hace una convocatoria por La Voz del Interior buscando trabajadores, rendimos en Humberto Primo y Fragueiro y entré en el área de producción de agua potable en la planta de Las Violetas como encargado de la parte de estadísticas, producción y consumo de la planta. Era una tarea interesante porque se computaba, se detallaban los insumos, costos de energía, la cantidad de productos químicos, costos de producción las formas de distribución y el consumo. Construimos un sistema manual de estadísticas con los datos que recogíamos y es la primera vez que en Córdoba y en otros lugares se determina el costo de producción del agua potable, aunque no era aplicable a la tarifa porque todavía predominaba el criterio de tarifas bajas, sociales, generalizadas, y los servicios, en este caso el agua potable, eran relativamente muy baratos. Esa experiencia transcurrió durante diecisiete años. Primero fui parte en 1980 de los cuerpos de delegados clandestinos, que empezaron el proceso de disputa de los gremios ya que había sido clausurada la actividad sindical por la dictadura. Ahí confluimos con municipales, judiciales, empleados públicos y otros que posteriormente se traduce en una instancia de organización que fue la Coordinadora de Gremios Estatales, una herramienta muy valiosa para toda la década e inclusive hasta 1990 y pico que es cuando decrece el proceso de resistencia a la primera fase del neoliberalismo menemista.

–¿Y cuando ganan la conducción del SIPOS?

–Ganamos el gremio en 1988 y fuimos conducción hasta 1997, año en el que se produce la privatización del servicio de agua de capital. Fue una etapa muy importante en la que protagonizamos una intensa lucha contra las privatizaciones, contra el neoliberalismo, fue un conflicto con una continuidad casi permanente. Antes había comenzado el proceso de desmembramiento de la empresa provincial. El gobierno provincial empieza con los créditos del BID y el Banco Mundial, dirigidos por el FMI, que imponían como requisito la privatización para otorgarlos, para la construcción de plantas, extensión de redes…era un mecanismo condicionante. Empieza el proceso de resistencia a las privatización del agua potable en las ciudades más importantes y redituables: Capital: agua y cloacas. Rio IV, Villa María y San francisco y el resto entregarlos a municipios o cooperativas. Ese proceso culmina cuando se impone la privatización en el año 1997 con Menem como presidente y Mestre como gobernador. Fue muy desgastante, una lucha muy dura. Como balance podríamos decir que fue una derrota parcial, ya que logran privatizar solamente el agua de Capital, la cloaca había sido transferida al municipio, por que no la pudieron privatizar y el resto de los servicios fueron transferidos a municipios, cooperativas de trabajo o entes interjuridisccionales en ciertas zonas como Valle de Traslasierra que se construye como iniciativa del gremio un ente interjurisdiccional que abarcaba Villa dolores, San Jorge, San Pedro y otros pueblos pequeños que unificaban la prestación de los servicios. En Rio Cuarto no pueden, se construye una empresa local también con intervención del sindicato y con el apoyo de las juventudes políticas de Rio Cuarto que se oponen al proyecto privatizador de Angeloz y posteriormente de Mestre y constituyen una empresa que todavía se mantiene con buenas prestaciones. Eso significa el cierre del ciclo de la experiencia del agua y el saneamiento y concluye alrededor del año 2000 donde instalado y trabajando en vialidad, me retiro de la actividad en el sindicato de obras sanitarias con una acuerdo con los trabajadores, de capacitar y aportar a la construcción de una dirección que le de continuidad al proyecto y me aboco a trabajar en Vialidad..

Imagen: Alberto J. Silva

Antes de que sigas…ustedes en SIPOS lograron un convenio muy bueno…

– Elaboramos un convenio colectivo teniendo como modelo el que construyó Agustín Tosco en Luz y Fuerza y que lo puso en vigencia el interventor Lacabanne pero fue una elaboración fiel al modelo sindical de Tosco. Lo tomamos como referencia mas la ayuda de las cátedras de Derecho Laboral de la Universidad Nacional de Córdoba. Construimos un muy buen convenio, moderno, y con una cantidad de derechos importantes, que hicieron que seamos uno de los sindicatos mejores pagos.

– Recuerdo que muchos compañeros pasaron a la municipalidad y siguieron trabajando bajo el convenio de SiPOS

– Ahí tuvimos una experiencia compleja porque luego de una maniobra de la intendencia logran hacerle firmar a una cantidad de trabajadores el cambio de régimen y aceptación del estatuto municipal lo que significaba un perjuicio inmediato de derechos y también un perjuicio estratégico. Ante eso desarrollamos un conflicto muy duro en épocas de Marti y llegamos a la paralización del servicio de cloacas, con guardias de infantería de por medio, hasta que hicimos un mix, que respetaba los niveles salariales, que eran altos, y las modalidades de trabajo como por ejemplo las guardias rotativas que no estaban contempladas en el estatuto municipal, bonificaciones por insalubridad, lo que constituyó un salario muy alto que persiste hasta la fecha. Los municipales ganan bien, pero los de las cloacas ganan más.

Eso quedo como experiencia sindical, democrática, muy combativa, de la cual todavía queda hacer un balance.

– Por otra parte el SIPOS siempre fue centro de reunión de otras organizaciones, de derechos humanos, como lo fue Luz y Fuerza en algunos momentos

-Nosotros siempre tomamos como referencia las experiencias mas avanzadas y por supuesto la principal fue el modelo de organización sindical y práctica de Agustín Tosco, pero también de la UTA de Atilio López, algo de los trabajadores fabriles como Sitrac Sitram y la propia SMATA de Salamanca. Todas nos proporcionaron elementos para construir un sindicalismo con inserción en la sociedad de manera integral, una disputa cultural, una disputa política, de ideas y de proyectos, que se reflejo en la construcción de una institución, si bien dirigida, patrocinada y sostenida por el SIPOS, pero tenía total autonomía, como la Casa de los Trabajadores. Era un ámbito de organización, de formación y promoción de la clase trabajadora, de su experiencia, de su historia y de las ideas de los sectores populares que nos llevó a hacer una experiencia muy rica. Inclusive ahí se parieron, se construyeron organizaciones embrionarias que maduraron en el ámbito de la casa y luego adquirían autonomía, como por ejemplo el caso de HIJOS, que empezó en un taller de apoyo psicológico con un compañero que lo dirigía que era Roger Becerra. La organización funcionó un tiempo en el SIPOS y luego en la Casa de los Trabajadores. Así desde cooperativas de trabajo, agrupaciones sindicales que luego pasaron a ser conducción y organización de gremios, muchos surgieron de la Casa de los Trabajadores. También pasaron figuras intelectuales de América y de Europa, periodistas de la Argentina como Bayer, Aliverti y muchos otros, inclusive disputando el pensamiento y las inclinaciones religiosas de la sociedad. Trajimos al obispo mexicano de Chiapas, al obispo de Brasil Casaldaliga y a Samuel Ruiz de Paraguay que expresaban una tendencia de la religión como elemento liberador y no de dominación. Se construyó cultura, se construyo pensamiento…arte…porque surgieron desde grupos musicales juveniles, hasta artistas y poetas individuales. Un experiencia muy rica e intensa, con muchas aristas que , aunque con debilidades, todavía persiste en la realidad de Córdoba.

Ahora sigamos con tu paso a Vialidad

-Desde el año ‘97 fuimos reubicados en el estado a partir de la privatización del servicio de agua de capital, nosotros, que eramos trabajadores de la capital, nos negamos por asamblea a pasar al ámbito privado. Las opciones que nos daba el gobierno de Mestre era o pasar a la privada o indemnización por retiro. No aceptamos ni una ni otra y entramos en un conflicto de sesenta y pico de días que estuvimos en la calle y obligamos al gobierno a que nos reubicaran en el ámbito del estado. Es así que reubican a unos cien compañeros en Vialidad, una repartición que el propio Gobierno de Mestre la había vaciado de trabajadores. Ahí volvimos, en mi caso, mas un grupo importante de compañeros a hacer una nueva experiencia laboral que se mantiene hasta el día de la fecha. En una primera etapa contribuimos desde una posición de no participación orgánica en el gremio vial y mantuvimos durante un tiempo la afiliación en el SiPOS de manera provisoria. En ese ínterin hicimos una experiencia de dirección compartida informal que desplazó a la dirección burocrática de SIVIALCO, de jerárquicos y burócratas que trabajaban en tandem con el gobierno y habían perdido el convenio colectivo, suspendido en su vigencia por Mestre. Era un convenio nacional que nunca más se puso en vigencia, hasta que organizamos un conflicto desde las bases, destituimos a esa conducción del gremio por burocrática e inconsecuente. Luego promovimos, ayudamos y formamos a los jóvenes que eran afiliados al sindicato y provenían de la rama histórica de vialidad y constituimos una comisión provisoria que reemplazo a la dirección desplazada. Eso hizo que se iniciara una nueva fase del proceso de organización, que durante los primeros períodos de estos jóvenes hubo buenos resultados, tanto que en un conflicto muy duro con el gobierno de De la Sota, con el ministro Santarelli recuperamos el convenio, lo que significo un beneficio muy grande para los trabajadores de vialidad que tenían un salario muy bajo y no tenían reconocimiento de funciones ni carrera administrativa. Todo eso lo regularizamos e inclusive nos incorporan al convenio colectivo a los que veníamos de la EPOS por lo tanto se unifica la relación laboral, el régimen de trabajo y se produce una mejora sustancial del salario que prácticamente lo duplica. Desde ese momento sigue ejerciendo la conducción ese grupo que habíamos promovido hasta…

¿Eso ocurre en que año?

– Ese proceso comienza desde 2000 en adelante. Al recuperar el convenio en años posteriores se pone en vigencia la carrera administrativa, se efectivizan los contratados que eran muchos y con años de precariedad, más otros derechos que estaban postergados. Esa conducción gremial dura hasta diciembre del año pasado. Veníamos visualizando que había una serie de desviaciones, de errores, y negligencias en esa conducción y se decidió promover una alternativa para lo cual me pidieron expresamente que la encabezara, lo que me llevó a volver a la actividad sindical formal. En diciembre se llevan a cabo las elecciones y las ganamos. Yo tenía la idea de retirarme pero por una cuestión ideológica, de compromiso y de conciencia dije bueno vamos a tener que hacernos cargo e hicimos un jugada que nos salió bien. Ganamos el 14 de diciembre de 2021 y en pocos días asumimos para no darles tiempo a los que querían impedirlo. Es un gremio pequeño, de seiscientos trabajadores, pero SIPOS también lo era, aunque tenia un componente obrero importante, y construimos un sindicalismo distinto que fue punto de referencia en Córdoba,

–¿Y con qué te encontraste al volver al ruedo?

— Estamos haciendo una experiencia en un mundo laboral distinto, transformado, con una complejidad mucho mayor, donde la subjetividad del trabajador, la conciencia, la cultura ha sido alterada profundamente, donde el sentido común del modelo hegemónico ha penetrado a niveles extremos en la cultura y la conciencia de la clase trabajadora, más en un gremio con gran cantidad de técnicos y profesionales, lo que hace que la conciencia sindical haya que construirla con mucha paciencia, mucha persistencia. Hasta el momento hemos hecho algunos progresos, hemos recuperado capacidad organizativa, ademas de haber renovado la comisión directiva, en marzo hemos renovado el cuerpo de delegados en su totalidad, también la comisión de jubilados; recuperamos una cooperativa de vivienda que había sido expulsada del gremio por disidencias internas. Es decir que estamos haciendo un proceso de reorganización, de renovación total de todas las herramientas institucionales de los trabajadores, con un criterio de participación, flexible, amplio, desterrando los niveles verticalistas a niveles extremos, ejerciendo un modelo sindical mas comprometido y más inserto en el mundo del trabajo. Tanto es así que no tenemos licencia sindical estable, solamente usamos fracciones horarias para el caso de que alguna actividad sindical la justifique. La absoluta mayoría de los integrantes son jóvenes, de entre treinta y cuarenta años; solamente unos pocos superamos esa edad.

– Me decías al principio que te estabas por jubilar…

– En setiembre de este año me jubilo, dejare la actividad laboral y continuare la actividad sindical hasta concluir este período o quizás me vaya antes en la medida en que la formación de los jóvenes avance mas rápidamente. Mi idea es la de un sindicalismo de representación de trabajadores por trabajadores y no por burócratas o funcionarios que se alejan de sus bases y se transforman en profesionales de la representación sindical. Hoy nos parece que es nodal esa transformación. Si los sindicatos no tienen una presencia, una inserción en la vida cotidiana del trabajo, dejan de tener fidelidad y relación directa con la realidad del trabajo y esteriliza a las organizaciones y la transforma en cáscaras vacías que solo sirven para beneficio de cúpulas, de camarillas o que terminan traicionando a sus representados…

-Ya retomamos eso, pero vos nunca dejaste la actividad política…

– Por lo general fui militante orgánico hasta la última etapa de la dictadura militar. Cuando se empieza a abrir el proceso político, social, gremial, de recuperación del funcionamiento democrático de las instituciones, dejo de pertenecer orgánicamente a organizaciones de izquierda y desde ese momento milito políticamente como trabajador o como independiente, siempre en la fracción política e ideológica de la izquierda, en eso hasta fui candidato en frentes político. Sí desarrollé mucho trabajo en el debate político intelectual, ideológico, programático en el conjunto de la sociedad desde la función sindical desde una perspectiva de clase y con un compromiso y una practica militante que me llevó muchos años de aportar e intentar la construcción de la unidad en la izquierda. En eso hubo importantes avances pero también severos retrocesos, lo que me llevo a tomar una actitud mas equidistante de la participación en frentes políticos, pero nunca dejamos de contribuir a la vida política, social, cultural e intelectual de la sociedad en todos los planos, tanto es así que la Casa de los trabajadores que era el ámbito desde donde militábamos, tiene hoy continuidad.

-A partir de esta concepción sindical a la que haces referencia ¿como ves la situación del sindicalismo tanto a nivel nacional como local y qué se plantean como encuadramiento como gremio?

-Por asamblea general, en un momento anterior a ser conducción del gremio. se decidió insertarse en la CGT. Esa decisión democrática de los trabajadores hasta que no sea modificada por otra asamblea general, no la vamos a alterar, la vamos a respetar. Por esa razón participamos de la CGT mayoritaria cuyo secretario General es José Pihen, e Ilda Bustos como adjunta. Esa fue una decisión de los trabajadores y la vamos a mantener. Hemos participado de algunas reuniones y hemos dado nuestros puntos de vista. Creemos como estado general de situación del movimiento obrero, que en la disputa de intereses en la sociedad argentina, hay sectores que han realzado su voz, su preeminencia y su poder de decisión, de incidencia sobre el conjunto de la sociedad, en la política, en las medidas económicas, etc. En el caso de la clase trabajadora, ha retrocedido gravemente en su capacidad de incidencia, cuantitativa y cualitativamente. Hoy el movimiento obrero a pesar de que cuantitativamente sigue siendo importante, tiene menos incidencia que grupos pequeñísimos de presión, que representan intereses muy concentrados y muy pequeños. El movimiento obrero por falta de política, de claridad programática, de voluntad de defender los intereses de los trabajadores que representan, es impotente, es inoperante y más, ni siquiera es escuchado en muchos casos. Eso ha llevado a un estado de situación grave, porque si bien Argentina se mantiene como uno de los países del mundo con mayor grado de sindicalización, que también ha disminuido en relación a momentos históricos anteriores, eso no se traduce en la incidencia en la realidad, política, social, cotidiana. Los aumentos de salarios se esterilizan al poco tiempo de ser otorgados, por las decisiones que imponen sectores concentrados de la economía con aumentos de precios y maniobras especulativas. Evidentemente que el movimiento obrero no ha demostrado capacidad para defender los intereses de los trabajadores porque no es capaz de resolver los problemas que se le presentan y por cierta atomización de posiciones porque la propia estructura tradicional, que circulaba y que vivía bajo la dirección política del partido peronista hoy está atomizada en fracciones que representan distintos intereses, algunos con alianzas con los sectores de la economía concentrada, otros con sectores de servicios, eso ha hecho que hoy el movimiento obrero esté casi indefenso. Aunque existen algunas fracciones que están recuperando voluntad de lucha, de organización y objetivos.

¿Ese puede ser el caso de la Corriente Federal de Trabajadores?

– Ese es uno de los sectores

¿No ven la posibilidad de encuadrarse en ese espacio?

– Todavía estamos en un proceso de análisis. Todavía no tenemos una valoración precisa de la situación y de las opciones, porque también existe lo que originariamente fue un movimiento muy fuerte como la CTA de la que fuimos miembros fundadores con el SIPOS. Pero que hoy está en un estado lamentable, con un alto grado de fraccionamiento aunque con proyectos muy similares en la formulación, pero con prácticas muy distintas que ha hecho que además de ser una fracción minoritaria esté dividida internamente lo que la hace mas impotente aun. Por eso nosotros consideramos que eso es gastar energías para no obtener ningún resultado. Creemos que hay que replantearse las formas de organización, los criterios, los métodos de trabajo, los estilos de conducción…creemos que hay que horizontalizar y democratizar profundamente las organizaciones. Por eso nosotros hablamos de una conducción profundamente inserta en la vida cotidiana de los trabajadores y con una relación estrecha y constante con la realidad del trabajo, desde ahí reconstruir planes, métodos y proyectos políticos.

-Y la renovación de los dirigentes…es saludable el caso de la UOM

– El enquistamiento generacional de los dirigentes es un problema de todos los estamentos de la sociedad y que se desnuda y se denuncia con mayor énfasis en la clase trabajadora, pero si analizamos las distintas instituciones, desde las del poder concentrado, las cooperativas, las escolares, la justicia….el enquistamiento de generaciones que persisten negativamente en detentar la representación de esas instituciones es generalizado. En la clase trabajadora se denuncia mas, se desnuda mas, muchas veces con intenciones descalificatorias. Pero hay que reconocerlo que es negativo que los dirigentes se perpetúen en las direcciones de los gremios, porque en muchos casos degeneran en burócratas que ejercen una representación perjudicial a los intereses de los trabajadores y que solo tienen como objetivo seguir manteniendo los privilegios personales, de sus grupos o camarillas, e inclusive entrelazados con intereses empresariales y por lo tanto dejan de representar genuinamente a sus trabajadores. Una renovación generacional es imprescindible pero no termina de resolver el problema de la clase. Hay que construir un programa, una plataforma, una actualización de comprensión del mundo del trabajo donde hoy la introducción de las tecnologías, la revolución tecnológica, han producido una transformación del mundo del trabajo. Han puesto en cuestión hasta la estabilidad que era una perspectiva del trabajador, hoy es una experiencia desconocida para los trabajadores jóvenes. No saben lo que es la estabilidad, por lo tanto no es un objetivo a perseguir. Y así sucesivamente. Las tecnologías introducidas en el mundo del trabajo , el teletrabajo, el trabajo remoto, la flexibilizacion laboral a niveles extremos, tanto es así que hay trabajadores que ni saben para quien trabajan. Eso configura un escenario complejo del mundo del trabajo que no elimina el elemento fundamental, que vende su fuerza de trabajo, trabaja para otro y construye un salario, sea formal o informal. Eso quiere decir que el núcleo, la esencia del trabajador persiste. El tema es como las herramientas de la clase trabajadora pueden contener, comprender y elaborar una estrategia de defensa de esos trabajadores. Ese es el proceso que tenemos que construir, difícil pero se puede ejecutar. Hay experiencias en el mundo, algunas mejores otras peores, pero en ese sentido nosotros tenemos que construir una perspectiva del movimiento obrero entendido como las herramientas formales e informales que sirven a la defensa de la clase trabajadora

A eso habría que incorporar a los sectores de la economía popular. Si algo a demostrado el capitalismo es su incapacidad para generar el pleno empleo y su capacidad para dejar amplias franjas de la sociedad fuera del sistema productivo

-En ese sentido si hacemos un análisis de la fase del capitalismo, al haber modificado las formas de acumulación del capital desde los ‘70 en adelante, lo financiero predomina sobre los productivo, eso ha llevado también a una modificación del interés y la capacidad de trabajo que da el sistema, que es cada vez mas expulsivo, margina y excluye y el pleno empleo es una utopía o una mentira. Si no se modifica esa lógica, es evidente que va a ser imposible que haya trabajo para todos. Ese puede ser un objetivo: modificar la lógica del sistema. El otro, es tener la capacidad desde la clase trabajadora para enfrentar la informalidad y la precarización del trabajo, que se puede organizar y se puede integrar a los sindicatos desde un reconocimiento de las diferencias pero también desde una confluencia de los intereses comunes. Hay una resistencia en las organizaciones porque hay un conservadurismo en las organizaciones sindicales que no reconoce a los que no tienen un trabajo formal y por eso no los incorporan. Nosotros estamos haciendo en este poco tiempo una experiencia de incorporación a trabajadores que no son reconocidos como tales, como por ejemplo a los monotributistas que tienen un contrato de locación de servicios, que es una forma fraudulenta de relación de dependencia.

– Sobre todo en el Estado que es quien debiera cumplir con las leyes laborales y la Constitución

-Bueno, nosotros le hemos encontrado una forma para salir de esa situación de ilegalidad: en la primera renovación de delegados hemos habilitado que los trabajadores monotributistas puedan participar de la vida sindical, votar y ser elegidos. Tenemos algunos trabajadores delegados monotributistas, con la idea de dar la disputa en todos los frentes, no tan solo en lo gremial puro, sino en lo jurídico laboral, para ir construyendo formas de resistencias y ofensiva contra esas ilegalidades, mas teniendo en cuenta que es el Estado el que debiera respetar la legalidad del mundo laboral. Entonces dar respuestas a todos esos casos particulares…hay becarios y hasta voluntarios que están trabajando con la promesa de que algún día le van a hacer un contrato o un monotributo. Entonces la fragmentación del mundo del trabajo hay que entenderla, para corregirla, para organizarla para conquistar derechos, que es muy difícil porque ahora en esta fase, el capitalismo expulsa, excluye, margina, ademas de depredar la naturaleza, lo que configura una situación complicada de los ordenes sociales si a eso le agregas una pandemia producto de la crisis de la relación de la especie humana con las otras especies y con la naturaleza; la guerra como una amenaza permanente que hoy se patentiza en Ucrania pero existen otras guerras mas cruentas y graves como la de Yemen y otras, configuran un panorama de un capitalismo globalizado pero con contradicciones insalvables: la relación con la naturaleza, con el mundo del trabajo, con la estabilidad de las economías también de los países centrales; las disputas intermonopólicas; las disputas de proyectos. El capitalismo “occidental” ha tenido la hegemonía durante mucho tiempo pero hoy el capitalismo “híbrido” asiático está en una situación de fortaleza y se la está disputando, lo que se traduce en todas estas tensiones que no parece que tengan límites. Están tratando de dirimirlos como lo hicieron en otras etapas históricas por medio de guerras. Entonces es un mundo lleno de riesgos, de incertidumbre. En ese mundo, la clase trabajadora tiene que desenvolverse, tiene que organizarse, tiene que construir proyecto, tributar, construir bloques populares, cuestionar ordenes sociales que no sirven, que no van mas y el tema de la marginación y la informalidad económica hay que organizarla para que trabaje a la par con su comunidad de intereses, con los trabajadores formales. Desde ahí podemos construir un bloque popular que inclusive contenga a otros sectores populares que hoy han sido cooptado e inclusive tributan y trabajan afanosamente para fortalecer este proyecto elitista, atentando contra sus propios intereses. En la medida en que no recompongamos y construyamos un proyecto claro de todas las diversidades de la clase trabajadora y el bloque popular de las sociedades, este orden social va a persistir. Va a seguir produciendo desigualdad, injusticia, muertes, hambre

– En otras épocas hablábamos de la clase obrera como el sujeto histórico de la revolución o de los cambios sociales, hoy no parece que sean los trabajadores los que proponen los cambios mas radicales, han surgido otros sectores como el feminismo, el ambientalismo, etc que se presentan como mas dinámicos y revulsivos. Tal como fue el proceso chileno…

– Si prospera la reforma constitucional puede sobrevenir en Chile un cambio de orden social. Boric es producto de las luchas de esos movimientos y no hay que apresurarse a definirlo porque forma parte de un proceso en curso, dinámico, contradictorio, con potencialidades y con debilidades. Esa es una experiencia que se está dando en el mundo tanto por izquierda como por derecha, porque en una situación social con un mundo en crisis, con tantos problemas, con tanta incertidumbre, los intentos de resolución son de dos características: una la reaccionaria para consolidar esas sociedades desiguales e injustas, que se dan por derecha y tienden a profundizar el carácter autoritario, excluyente y represivo para sostener las élites; la otra es la búsqueda afanosa y muchas veces confusa de los pueblos, de las víctimas del sistema, que quieren construir un orden social mas justo. Lo de Chile podría identificarse con esta instancia, pero es un proceso en desarrollo. No podemos decir de que sea un modelo, ni que sea un mal ejemplo por sus debilidades. Creemos que hay otros ejemplos de búsquedas que revitalizan procesos populares en Latinoamérica, como el caso de Bolivia que ha atravesado situaciones de crisis extremas como un golpe donde confluyeron el imperialismo yanky, y la activa participación de los países principales de Latinoamérica, para destruir la experiencia de Evo y ha tenido capacidad popular para defenderse, resistir, derrotar ese ataque y volver a conquistar el Estado. Eso no quier decir que ya sea una etapa concluida. Sigue la disputa, pero ahora con más chances. Por eso hay que mirar con atención. Hay otros procesos de búsqueda de revitalizan de otros procesos populares en Latinoamérica, con características distintas a lo que fue la oleada de lo que se llamó los “presidentes progresistas”. Hoy se busca reconstituir el ciclo progresista con algunas diferencias, como por ejemplo Argentina, Brasil, sin la característica de grandes expresiones populares movilizadoras que irrumpen e imponen; se va emergiendo de nuevo pero con una debilidad de sustentación popular. En Perú hubo un proceso de movilización popular, como en Chile y Colombia donde se abre una perspectiva. Es decir hay una diversidad de situaciones, el tema es ver como se articulan esos procesos diferentes pero que tienen aunque con matices, una orientación común. Si no se articulan y ayudan mutuamente, nuevamente va a operar la reacción, el imperio, las disputas imperiales y van a volver a restituir su orden injusto; eso es un riesgo. Cuando se instala lo que se llamó la ola progresista en Latinoamérica, etapa de la que todavía hay que hacer un balance, el avance fue político, de liderazgos políticos, pero no hubo un acompañamiento del movimiento obrero que vaya en correlato construyendo articulación latinoamericanista, que vaya construyendo instituciones para fortalecer ese proyecto político. Es decir que hubo una cierto despegue de la política de los procesos populares, que venían mas retrasados. El movimiento obrero no jugó un rol progresista, al revés, fue retardatario. Si hubiera habido un acompañamiento que se traduzca en realizaciones concretas, tal vez hubiera sido mas difícil la derrota que sufrieron o hubieran permanecido mas tiempo. Hoy hay que plantearse como un déficit a resolver. No tan solo el movimiento obrero, sino también las minorías o los movimientos emergentes. Hay por ejemplo movimientos muy intensos que van desde el feminismo, las organizaciones sociales, los organismos de DDHH, las juveniles, las ambientalistas que pueden tributar. Pero para eso el movimiento obrero, las organizaciones políticas tienen que tener claridad para articular y, no por los matices y diferencias genuinas que existen, desconocerlos o no contemplarlos en una articulación general. Todos forman parte de lo que podría llamarse imprecisamente el bloque popular.

En ese sentido ¿cómo ves al gobierno nacional y al provincial?

– A nuestro entender, luego de la primera fase del neoliberalismo, que en este país fue muy cruenta, donde se destruyó prácticamente el poder del Estado, que era pretendidamente de bienestar, con déficit, pero un estado potente con capacidad económica, productiva y de regulación. Además impuso una derrota cultural a los modelos de bienestar y la cultura del individualismo, impuso el negocio político ligado al negocio económico, generó una situación de grave retroceso integral. Cuando se produce la emergencia de los proyectos progresistas, a la par se despliega una pretensión de continuidad del neoliberalismo, que es lo que se llamó en algún momento el menemismo tardío, que se expresó no solo en una fracción importante del peronismo, sino también en sectores del radicalismo y por supuesto en la derecha tradicional que construyó un proyecto que lo expresó Macri. Y lo que hay que entender es que si no se fortalece la alternativa progresista se va a restituir otro intento de instalar el proyecto reaccionario con mayor componente autoritario y de desigualdad. En este proceso la vuelta del peronismo al gobierno no es de la misma característica que el kirchnerismo, es mucho mas débil, es mucho mas asediado por los poderes concentrados que han vuelto a recuperar poder de decisión en esta sociedad, con el imperialismo yanqui con una intervención mas enérgica y mayor atención a Latinoamérica. Todo esto genera una serie de limitaciones severas, inclusive por las propias convicciones de los que hoy encabezan esta vuelta del peronismo al gobierno, que ya no tiene un afán progresista y popular cercano al peronismo histórico. Es casi un débil intento socialdemócrata que para Latinoamerica es impostado porque su realidad no es la de Europa y allá ha sido la continuidad y realización del neoliberalismo. Entonces si ensayamos esos proyectos acá no solo es hacerlo tarde sino que ha quedado demostrado que es impotente y negativo. Por eso no se visualiza que se vuelva a fortalecer un proyecto popular que independientemente de sus limitaciones sea mas claro.

– Cuando hablas de fortalecer una opción progresista frente a la derecha agresiva ¿te referís al Frente de Todos?

-Sería una parte, porque hoy el FDT es gobierno y las debilidades que demuestra son graves. Si no se articulan con todos los movimientos sociales, con todas las minorías intensas que existen y con otros sectores políticos y del trabajo, que se forme verdaderamente un bloque popular mas nítido, con voluntad de poder y de realizar las transformaciones necesarias, que significa quitarle a los privilegiados de esta sociedad, afectar intereses concretos, no hay muchas perspectivas.

– En ese panorama el gobierno provincial juega para la derecha. Desde la construcción del cordobesismo, que vos definiste como menemismo tardío, sumó a Cavallo, a Kammerath…

– La caracterización que nosotros hacemos del gobierno provincial es que es el intento de continuidad del neoliberalismo mas estable, porque recordemos que Mestre se fue, aplicando todas las políticas neoliberales que ciertos sectores del radicalismo habían tratado de moderar. Hizo un ajuste criminal al mejor estilo menemista y luego De la Sota pretendió continuar, con algunas modernizaciones, pero en esa mismo modelo de exclusión, de marginación, de desigualdad. El tema es que se subestimó eso, e inclusive la calificación de menemismo tardío es correcta, porque hoy si uno lo mira, es eso, con una construcción de poder mas consolidada. Porque se ha insertado y articulado con los intereses mas concentrados e injustos de Córdoba y sigue gobernando. A nuestro entender ese proyecto se construye desde la crisis del último gobierno peronista antes de la dictadura cuando acá se destituyó a Obregón Cano y Atilio López, cuando se empieza a instaurar el terrorismo de estado, que luego institucionaliza la dictadura. En ese momento empieza a adueñarse del poder la élite cordobesa, esa fracción de clase que expresa intereses muy concretos y que hasta hoy lo sigue detentando independientemente del partido que gobierne, y están buscando alternativas de continuidad. Así que las opciones que se presentan como recambio al oficialismo van en el mismo sentido. No hay en Córdoba un esbozo de una opción progresista con ciertas chances. Compiten para ver quien es mas elitista y persigue un orden social mas injusto

¿En Córdoba con quienes tienen afinidad?

-Nosotros queremos construir una inteligencia común con todos los compañeros que tengan un grado de comprensión similar, aunque haya matices, con nuestras caracterizaciones. Creemos que hay que tener mucha flexibilidad, creemos que hay una pequeña renovación de los cuadros en los gremios, que hay una mayor presencia en los gremios de las corrientes de genero; de DDHH, que se están insertando y están siendo aceptadas en las estructuras conservadoras de los sindicatos. Eso puede producir una renovación del pensamiento también. Desde ahí queremos confluir con esos sectores, con mucha flexibilidad. No ignorar lo que es la realidad del movimiento obrero y tratar de tributar a la construcción de una propuesta amplia y flexible tácticamente que en primera instancia atienda la urgencia, es decir que vuelva a instalar en la disputa económica, política y social al movimiento obrero, como una fuerza que tenga protagonismo y no como ahora, cuyo rol es intrascendente o no existe. Esa es la primera urgencia, porque si estamos hablando de que las únicas opciones que se presentan en Córdoba son proyectos reaccionarios, es imprescindible que el movimiento obrero este en condiciones de defenderse, de lo contrario van a arrasar con los derechos de los trabajadores, por eso la urgencia. Rápidamente alcanzar niveles de acuerdos mínimos que nos den unidad programática, capacidad organizativa y capacidad de acción que también falta. Con esos tres elementos enfrentar el riesgo que se viene. Y mientras tanto en la acción ir construyendo mayores niveles de coincidencias para desplegar un proyecto propio que sea muy abarcativo, muy articulador e inclusive jugando un rol coordinador de todas las expresiones progresistas. Esa es la idea.

-¿Ves posibilidades de jugar fuerte en la CGT para imprimirle esa dinámica?

– Es muy difícil. Hay algunos movimientos a nivel nacional que hay que mirarlos muy atentamente; este proceso de renovación de la UOM va a tener incidencia, hay otros sectores que están larvariamente en ese proceso. Hay que ser cuidadoso y tener flexibilidad táctica, con mínimas coincidencias trabajar con sectores del movimiento obrero y coincidir mas en la acción que es como se avanza mucho mas que en el debate teórico o formulativo al que estamos acostumbrados.

-¿Y tu futuro…te jubilas, te vas a Icho Cruz y que haces?

– Me dedico a hacer balance de experiencias y tratar de transmitirlas, a hacer capacitación, estoy escribiendo bastante pero no me satisface. Es necesario para hacer un buen balance tomar distancia histórica y contribuir a la formación de los potenciales nuevos cuadros. En eso estoy trabajando mucho con algunos compañeros de vialidad y de otros gremios también.

Alberto Hernández

Acerca de Alberto Hernández

Militante popular. Ex dirigente político y sindical, ex concejal de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodista y escritor grado 4 en la escala Mercalli. Sueño con un mundo sin guerras, sin explotados ni explotadores donde el hombre no sea lobo del hombre.
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2 respuestas a Argentina. Luis Bazán de nuevo al ruedo sindical de Córdoba

  1. sergio aghemo dijo:

    Tilo, Excelente el reportaje a Luis Bazán! la verdad que es muy bueno saber que es de la vida de este cuadro político. Los reenvio. Muchas gracias! ________________________________

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  2. Sergio H Villarreal dijo:

    Una alegría muy grande tener noticias del Negro Bazán. Tuve la suerte de compartir con el y otros compañeros como Gustavo Spedale la creación de un gremialismo muy particular en ese momento que tuvo un crecimiento y logros muy importantes. Admiro la inteligencia y capacidad de lucha de Luis. Siempre tuvo la capacidad de ver cuál era el camino correcto. Muchas veces no supimos acompañarlo. El tiempo le dado la razón pero hace falta más Luis Bazán para lograr las transformaciones que el pueblo espera.

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